La Gran Revolución Cultural Proletaria: un desarrollo hacia el comunismo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Viejo Topo   
Miércoles, 05 de Octubre de 2011 18:30
Escribe: Abraham Corzo
 
En el año de 1966 se inició en China la Gran Revolución Cultural Proletaria que en el inicio pretendió eliminar el modo de pensar heredado de la vieja sociedad y que terminó en una lucha abierta del proletariado y el pueblo chino contra los seguidores del camino capitalista con Liu Shao-shi a la cabeza.

 

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Masiva manifestación por el 1º de Octubre en la plaza Tiananmen, durante la Gran Revolución Cultural Proletaria a finales de los 60s

 

China después de la revolución del 49
 
Después de la victoria del Ejército Rojo sobre el Kuomintang se estableció la República popular China. La base estructural china se subvirtió en todo el país, implantándose un nuevo tipo de sociedad: el Socialismo. Las relaciones sociales pasaron de ser semifeudales a ser relaciones de tipo socialistas, y se formaron las comunas populares. A la par, las fuerzas productivas se desarrollaron, y en especial gracias a planes como el “Gran Salto Adelante” llevado a cabo en la década del 50. Pero ello no bastaba para desarrollarse hacia el Comunismo.
 
Marx planteaba:
“De lo que aquí se trata no es de una sociedad comunista que se ha desarrollado sobre su propia base sino de una que acaba de salir precisamente de la sociedad capitalista y que, por tanto, presenta todavía en todos sus aspectos, en el económico, en lo moral  y en el intelectual, el sello de la vieja sociedad de cuya entraña procede”.
 
Así, para implantar el Comunismo no bastaba con transformar la base económica, sino que era fundamental transformar la ideología del pueblo.
 
En el Socialismo subsiste la burguesía, y el hecho que esta se manifieste en el plano ideológico y político hace más compleja su erradicación. Así como la sociedad feudal tuvo su cultura,  la sociedad capitalista desarrolló toda una cultura propia, cultura que subsiste aún en una sociedad socialista, por lo que esta nueva sociedad debe generar su propia cultura, teniendo como eje y gozne al proletariado como clase.
 
Supervivencia del capitalismo
 
En el plano ideológico y político, la influencia de la burguesía  subsistía hasta en el interior del Partido Comunista de China (PCCh). Mao afirmaba que el 95% de la población era partidaria del Socialismo, y que solo el 5% se oponía. ¿Quién conformaba ese 5%? Pues esta minoría estaba dirigida por el presidente Liu Shao-Chi, y con él se encontraban la mitad de componentes del Politburó y miembros del partido.
 
Las diferencias entre las posiciones del Pdte.  Mao Tse-tung y las posiciones de Liu Shao-shi tienen todo un derrotero desde mucho antes del triunfo de la revolución. Ya en 1936 Liu publica su texto “Como ser un buen comunista”, en donde critica la sistematización que hiciera Mao de las condiciones concretas de China. Y sus posiciones revisionistas fueron aflorando con el trascurso de los años.
 
En 1949 expresaba que “la explotación tiene sus méritos”, asimismo que “debe permitirse que se desarrolle espontáneamente la contratación de mano de obra agrícola y el cultivo individual”, y “es bueno si surgen campesinos ricos en el proceso”. En 1950 plantea abiertamente que la contratación de mano de obra para labrar la tierra era “legal” y que “beneficiaba a los pobres”, ideas que se oponían a la construcción del Socialismo en China. Y en los 60 criticaba los hechos producidos por “el gran salto adelante”, y argumentaba que “no teman que el capitalismo se desborde”.
 
Viendo el peligro de una posible restauración al capitalismo, la facción roja, con Mao a la cabeza, presenta en enero de 1965 al Politburó un programa de la Gran Revolución Cultural Proletaria. Este era consecuencia inmediata del Movimiento de Educación Socialista, el cual planteaba la destitución de “aquellos que están siguiendo la senda capitalista en las manos del partido”.
 
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"Dejemos que la Filosofía se convierta en un arma en manos de las masas"
Febrero 1971

 

“Bombardear el cuartel general”

 
altEl famoso dazibao realizado por Mao era una declaración de guerra al revisionismo enquistado en el PCCH. Realizado el 1 de junio de 1966, tuvo un efecto enorme en las masas de todo el país, formándose cientos de miles de guardias rojos. Así se inició la GRCP.
 
Uno de los primeros lugares donde se encarnó el planteamiento de Mao fue en el Instituto de Geología de Pekín. Este fue el centro de la sublevación de los guardias rojos, que luego se extendió por toda China. Los dirigentes, los cuales se veían criticados por los dazibaos que colgaban los estudiantes, les prohibieron escribir tanto  a los estudiantes como a  profesores. Pero los estudiantes continuaron.
 
Los dirigentes del instituto, al no poder vencerlos, recurrieron al ministerio de Geología, el cual envió “equipos de trabajo” para solucionar el “problema”. Ante esta situación, los estudiantes denunciaron públicamente la orientación reaccionaria de esos “equipos”. Para el 22 de junio se plantearon tomar el edificio del instituto, medida que se siguió en más de 40 institutos en Pekín. El ministerio de Industria hace público que quienes se oponen a los “equipos de trabajo” son ‘antipartido’ y ‘contrarrevolucionarios’, y logra que expulsen a cerca de 200 personas, entre estudiantes y profesores.
 
Se vivieron días de violentos enfrentamientos, muchos de ellos con muertos y heridos. Respaldados por Mao, los guardias rojos ocupan el instituto y logran la salida de las autoridades. El 17 de agosto se forma la comuna “El Este en rojo”, haciendo las elecciones al estilo de la Comuna de París. Ya  para el 18 de agosto, el movimiento de los guardias rojos era todo un fenómeno nacional, produciéndose un gran manifestación, de 11 millones de guardias rojos, que desfilaron ante Mao.
 
Para agosto de ese mismo año el comité central del PCCH publica un documento sobre la GRCP, donde deslinda campos con el revisionismo:
“Nuestro objetivo actual es aplastar, mediante la lucha, a los que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, criticar y repudiar a las ‘autoridades’ reaccionarias en el campo académico, criticar y repudiar la ideología de la burguesía y demás clases explotadoras, y transformar la educación, la literatura y el arte y los demás dominios de la superestructura que no corresponden a la base económica del socialismo, a fin de facilitar la consolidación y el desarrollo del sistema socialista”.
 
Una chispa puede incendiar la pradera
 
Los hechos producidos en el instituto repercutieron en otros centros de estudio, y de estos se trasladó a otros ámbitos, como las fábricas, comunas, Ejército, y en general en todo el pueblo se vivió la sublevación de los guardias rojos ante el revisionismo. Tal es el caso de la fábrica de herramientas N° 2 de Pekín
Al iniciarse la GRCP,  los obreros de esa fábrica la entendieron como una ayuda de tipo político, pero los seguidores de Liu Shao-shi, tanto dirigentes de fábricas como obreros, lo entendieron como una ayuda para aumentar la producción y elevar la productividad.
 
Según Liu y sus seguidores, la GRCP debía aumentar el entusiasmo en la política y el trabajo, pero para producir más y para que los obreros tengan más beneficios económicos. Pero en las empresas donde no se producía lo suficiente se enviaban “equipos de trabajo”, cuya finalidad era aumentar la producción, relegando la política a segundo plano. Pero esa actitud chocó con los cuadros comunistas y guardias rojos de los talleres. Estos enfrentaron al “equipo de trabajo” y los expulsaron. Pero aún eran minoría.
 
Luego llega el segundo equipo de trabajo, prometiendo mejoras de trabajo, para ganarse a los trabajadores y frenar la lucha de clases. Los obreros escribieron en el trascurso de 15 días más de 2000 dazibaos denunciando al equipo de trabajo.
 
Sin embargo,  aún había mucha confusión sobre cómo llevar a cabo la GRCP en la fábrica, y es así que 5 obreros se organizan y estudian los textos de Mao, y en esos momentos aparece la resolución de comité central del PCCH sobre GRCP. De inmediato, estos 5 obreros se dedican a la organización y movilización de los trabajadores para luchar contra la influencia del “economicismo” dejado por los 2 equipos de trabajo. Con la dirección de estos 5 obreros se forma el Cuartel General Revolucionario de la fábrica, con cerca de 2000 obreros de los 2700 que había.
 
Posterior a ello, llega un tercer “equipo de trabajo”, el cual llegó el 22 de junio, y durante 50 días reprimió a los trabajadores, tomando medidas de corte capitalista, e instaurando el terror blanco en la fábrica. Los obreros organizados no acataron sus medidas. Los dirigentes de la fábrica, seguidores de Liu, al no poder vencerlos, acusan de “contrarrevolucionarios” a los 5 obreros, y ordenan su detención. El resto de obreros se rebela, logrando la libertad de los 5 obreros, y la toma del poder de la fábrica.
 
Una vez lograda la toma del poder político, los obreros revolucionarios se enfrentan a la toma del poder en el terreno ideológico, llevando a cabo sendas campañas de rectificación. 
 
“Un fantasma recorre el mundo…”
 
La influencia de la GRCP  no se dejó esperar. Millones de masas a nivel mundial bebieron de su influjo. Hombres y mujeres de distintos lugares del orbe se movilizaron teniendo como influencia los hechos de la GRCP. Así revueltas en Europa, y en especial la de Francia en el 68, se dieron bajo influencia directa de las luchas en China.
 
Se forjaron además partidos comunistas a imagen y semejanza del PCCH, y se elevó el pensamiento de Mao Tse-tung a una tercera, nueva y superior etapa del marxismo.
 
Pero la importancia de la GRCP reside no solo en cómo permitió dar un fuerte impulso a la Revolución China, sino que viendo en perspectiva, resolvió un serio problema para todas las generaciones futuras, la de la continuidad de la revolución hacia el comunismo.
 
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"Conmemoremos el 10 º aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria!"
Abril 1976
 
 

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