Discurso de Humala: Mucho ruido, pocas nueces PDF Imprimir E-mail
Escrito por Viejo Topo   

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EL NEOLIBERALISMO PROSIGUE SU CAMINO
 
Escribe: Alejandro Cárdenas  B., del Ceic Andenes.
 
Luego del exabrupto del Presidente y los vicepresidentes del nuevo gobierno, al juramentar por la Constitución de 1979, que generó  respuestas  airadas de los fujimoristas, por  lo “inconstitucional” del juramento (aunque en opinión del Presidente del Tribunal Constitucional Dr, Carlos Mesía,  “Humala si ha juramentado bien, por la  del 79 pero  tiene que respetar la del 93”), se pasó al tan esperado discurso del flamante presidente del Perú Ollanta Humala Tasso, cuya expectativa era de  anuncios de políticas y medidas económicas esperanzadoras para las amplias  mayorías populares, que son las que siempre cargan con el peso de las crisis económicas, más aún considerando  la llamada  “desaceleración” económica, de la que se viene hablando desde principios de este año.
 
Tal “desaceleración” implica que estarían  asumiendo el mando con un país en recesión económica, que se ensaña y  golpea de una manera especialmente dura a los sectores de magros  niveles de ingresos,  pues alrededor del 80% de éstos se utiliza para consumo de alimentos y servicios diversos.
 
Su discurso ha sido “moderado”,  pues ha invocado hasta a Víctor A. Belaúnde, que lo pretende como  pionero de las ideas transformadoras, progresistas y revolucionarias en el Perú y que incluso inspiró a José Carlos Mariátegui, a Víctor R. Haya de la Torre, y otras destacadas figuras del pensamiento y la política peruana, es decir, quiso quedar bien con casi  todos los sectores de la sociedad, adoptando una posición  conciliadora.
 
En lo económico, con insistencia ha reiterado su deseo de  tener un país con “crecimiento económico e inclusión social”, faltándole subrayar en qué va a poner el énfasis y el peso de su política económica, algo tan sustancial y medular en cualquier discurso, cayendo en afirmaciones genéricas.
 
Hay que tener en cuenta  que ocho años consecutivos de crecimiento económico no benefició al pueblo peruano, y la brecha de pobreza y extrema pobreza, lejos de cerrarse y disminuir, se ha ampliado, pese a los anuncios bulliciosos y manipuleos estadísticos del régimen que ya caducó. Los grandes beneficiados, que abultaron más sus gordos  bolsillos, fueron los grandes  grupos económicos, los exportadores, los banqueros y demás entidades del sistema financiero, que han seguido ganando pese a la crisis. Los conflictos sociales se han atizado, están pendientes de solución, se desbordarán y lo pondrán a prueba de fuego, esperando el cumplimiento de promesas electorales. Debería ser consecuente con lo ofrecido, si verdaderamente quiere “inclusión social”, y capitalizar votos para el futuro.
 
Exigió un Nuevo Contrato  Social, es decir una nueva Constitución Política, cuando él y sus vicepresidentes se reafirmaron en la del 79. Hay ambigüedad. Ya no habla de cambiar la del 93, entonces, solo se introducirán  reformas, parches, y no el cambio total, que era lo coherente, lo radical y trascendente, pues ésa barrió y arrasó con los derechos fundamentales y del pueblo, conquistados en más de una centuria, que necesitan ser restituidos, pues el régimen y la Constitución fujimoristas terminaron con ellos. Dicha Constitución es el sustento legal y jurídico del actual proceso de neoliberalismo para insertarse en la globalización imperialista; prioriza el interés externo y sacrifica los intereses nacionales y del pueblo peruano. Un punto candente del debate actual en la política peruana, es el Capítulo Económico de la Constitución del 93, origen de las facilidades de las grandes empresas, sobre todo de capital extranjero, en particular,  de las empresas mineras y de hidrocarburos.
 
En mi opinión, debe de haber  una Nueva Constitución que considere y restituya los derechos fundamentales y del pueblo que fueron arrasados y negados; asimismo, se deben considerarse otros derechos que se vienen conquistando en otras partes del mundo.
 
Nos habla de llevar adelante un “modelo de crecimiento con estabilidad, democracia  e inclusión social”, y, para convalidarse, invoca a  Mariátegui. Acerca de “mantendremos  y consolidaremos un crecimiento sano de la economía y sus estándares macroeconómicos”, considero que significa una continuación de la política económica neoliberal, que ha venido excluyendo a las  grandes mayorías populares de los beneficios del crecimiento económico, con recortes presupuestales, dicen que para afrontar  y enfrentar la crisis internacional; sin embargo, ello ha significado una mayor postergación de la construcción de obras públicas y de infraestructura, demandas  que son exigidas por décadas en distintas partes del país y que otra vez no serían atendidas.
 
Se compaginan con  lo que viene haciendo y exigiendo el imperialismo en el mundo, como en Grecia, Irlanda, Italia, España, Inglaterra y en el propio EE.UU: recorte del gasto público –Para referencia les  decimos a nuestros estimados lectores que, en promedio, en todos los países miembros de la Unión Europea, el gasto público  está alrededor del 87.2% de sus PBI; y en el caso de Grecia  de 152.3%, en Italia de 120.2% e Irlanda de 114.1%, para destacar algunos. Significa que todo su PBI es inferior a lo que necesitan  para financiar su gasto público, por eso los sucesivos rescates financieros,  de parte del Banco Central Europeo, que está haciendo tambalear a toda la economía europea con repercusiones mundiales en consonancia con la de EE.UU.
 
Las consecuencias de los rescates son la ampliación  del tiempo de jubilación, aumento del precio de alimentos y las pensiones estudiantiles universitarias, menor presupuesto o eliminación de programas sociales, anulación de derechos fundamentales, despidos masivos, etc.; mientras que lo habitual es aumentar el gasto público para enfrentar la crisis, que, a la vez que genera  empleo para alguien, estimula las actividades empresariales privadas, siendo así una política anticíclica; desde Fujimori hasta García Pérez , lo que hicieron fue disminuirlo, consecuente con su política económica neoliberal, que agudiza el hambre y la miseria para el proletariado y el pueblo, y el nuevo Presidente ¿ quiere mantener eso? Una vez más  se corrobora que el Estado es el mismo, solo van  alternando los gobiernos.
 
Además, afirma: “Honraremos los acuerdos comerciales”, sin embargo, hay  tratados de libre comercio que son lesivos para los intereses y la soberanía nacionales, como los TLC con EE.UU. y con China, por mencionar algunos, que se firmaron y “negociaron” en condiciones desventajosas para nuestro país, como, por ejemplo, permitir a EE.UU. subsidiar a sus empresas, pero no a Perú, con  la consiguiente invasión de mercancías  importadas con precios menores al de los productores peruanos y a los que venden en su propio país, conocidos como precios “dumping”, contra los cuales no pueden competir  los nacionales, pues los  productos negociados ingresan  libres de aranceles (impuestos cobrados en el comercio exterior) y pueden llevar a la quiebra a la incipiente industria nacional. Hay que considerar que los TLC significan mayor sometimiento a las potencias imperialistas.
 
Según informe del diario Gestión del lunes 08/08/2011, cada año quiebran más de 1,000 empresas del sector confecciones  (Mypes), y en  los últimos cinco años  de los 16,000 talleres  que habían  en Gamarra, hoy solo quedan 11,000 a consecuencia de la competencia desleal de prendas asiáticas, especialmente chinas.
 
En su plan de gobierno dice: “La crisis mundial actual ha herido de muerte al modelo neoliberal peruano”, pero no se ve un verdadero cambio de política económica; en lo fundamental lo mantendrá. Se prueba una vez más que en el Estado hay que ver lo que es sistema de estado y sistema de gobierno; este último es lo que está cambiando; el Estado no. Por lo tanto, se continúa con el proceso de neoliberalismo iniciado hace poco más de 20 años por Fujimori, además, se enmarca en lo que han llamado Plan Bicentenario, que cualquiera de los que entrara iba a aplicar, para que logren su ansiado Perú como “país del primer mundo” para el 2021.
 
Acerca de su “economía nacional de mercado”, ha dicho muy poco, pero de su plan de gobierno se puede deducir que  apuesta por el emprendimiento de un proceso de industrialización nacional, para todo tipo de empresas no solo para las grandes, con el objetivo de no ser reducidos a simples vendedores de materias primas o de productos con poco valor agregado, que es lo que tradicionalmente se ha venido haciendo en nuestro país; asimismo, se deduce el combate y regulación de las actividades de los monopolios y oligopolios, pues su poder de mercado  hace que ellos definan y manipulen los precios.
 
De esta misma manera, se infiere el no retorno de los latifundios. ¿Y el gran propietario de tierras que es el Grupo Gloria con sus más de 65,000 hectáreas solamente para el cultivo de caña de azúcar? Debemos denunciar, por ejemplo, el vergonzoso pago de la deuda agraria  que implica el desembolso de varios miles de millones de nuevos soles que, al final de cuentas, lo paga el pueblo. Nosotros creemos que se debe generar y promover  la producción nacional, pues esto llevaría a generar más empleo para el proletariado y el pueblo, mejorando la calidad del trabajo y los niveles salariales reales, permitiendo la inversión del capital extranjero pero controlado y en condiciones favorables para nuestro país.
 
Uno de los temas que más expectativas generó fue acerca de los impuestos a las sobreganancias mineras, y con respecto a esto, aseveró que estas “ganancias extraordinarias” deben servir al combate de la pobreza y que los contratos con las empresas mineras serán respetados, y se negociarán para que “beneficien” a todo el país, empeñando su palabra en que lo cumplirá, pero ¿bajo qué condiciones? Ahí está el detalle, debe dar una señal más clara de cómo lo hará y no se termine aceptando condiciones e imposiciones. Que Luis Miguel Castilla esté como Ministro de Economía Y Finanzas no es ninguna garantía para el pueblo peruano, sino para el capital extranjero, por la formación que éste tiene; en los hechos, este ha implementado y concebido la política económica del gobierno de García.
 
altSobre este tema Roque Benavides, Gerente General de la empresa minera Buenaventura y representante del grupo Benavides de la Quintana, dice que se paga impuestos más altos que en Chile, Canadá y Australia, que en este tema son los referentes; y opina que los impuestos deben ser sobre las utilidades no sobre las ventas; en Chile es sobre las utilidades. Este grupo es el mayor exportador de oro y otros minerales en nuestro país y se ubica en el ranking de las primeras empresas top con mayores utilidades en los últimos años, según “Perú: The Top 10 000 companies 2010”, prestigiosa publicación peruana en edición bilingüe.
 
Los empresarios mineros ya han empezado a mostrar cierta flexibilidad en que se aplique un impuesto a las sobreganancias mineras. Según Benavides, la carga tributaria para las mineras peruanas es, en promedio, de 46%, mientras que en Chile es 42%. El plan de gobierno de Gana Perú plantea un impuesto a las ganancias extraordinarias del 45% a la actividad minera.Lo mismo opina Oscar Gonzáles Rocha de la Southern
 
Asimismo, Carlos Herrera Descalzi, ministro de Energía y Minas, el 25/05/2011, sostuvo que "Se creará el impuesto a las ganancias extraordinarias con el único límite de que la actividad no se vea afectada ni pierda competitividad", eso quiere decir, que seguirán obteniendo sus altísimas utilidades, luego de haber promovido y financiado una intensa campaña de desprestigio y en contra de estos impuestos, cuando aún Humala  era candidato en las dos vueltas electorales, invocando estabilidad jurídica, para mantener sus privilegios de siempre, otorgados más por el régimen fujimorista y ampliados por García. Sin embargo, con impuestos y todo no se iban a marchar a otros países con todas sus chivas, pues en ninguno encontrarán los recursos naturales que hay en nuestro país ni las facilidades que le han dado los gobiernos, sobretodo el que salió recientemente.
 
También nos ha hablado de la instalación de su Consejo Económico y Social, que estará conformado por empresarios, trabajadores y representantes de la sociedad civil; esperamos que sea de un carácter distinto a la Comisión Tripartita de Belaúnde, al del  Congreso Económico  aprista, que en concreto significaba pisotear los derechos del proletariado y del pueblo, con el aval del Estado, que se supone era el árbitro y garante.
 
altSobre el CAS y los servicios no personales, ahora nos habla de “mejorar” las condiciones de trabajo ¿Acaso el problema no es eliminar esas condiciones infrahumanas y de sobreexplotación a las que someten  las  CAS y las Services que se roban hasta el  50% de las remuneraciones de los trabajadores que, por su intermedio, se contratan? Y así las empresas se evitan el reclamo directo de los trabajadores, pues no tendrían ninguna relación contractual que lo sustenten.
 
Sobre el aumento de los s/150.00 en dos partes, lo mejor hubiera sido  en un solo bloque, que le permita al trabajador aumentar efectiva y realmente  su capacidad adquisitiva, pues todavía recién nos estaríamos acercando a cubrir  solo el 50% de la canasta familiar. En mayo del 2010, el INEI decía que se necesitaba ganar mínimamente s/1,292.00 para cubrirla. Con ese aumento aún irrisorio y limosnero ¿Cómo afrontamos el permanente alza del costo de vida y los efectos de la inflación? Los s/.675, solo serían el 52.25% (675÷1292) de la canasta  básica.  Sin embargo,  para Ipsos Apoyo el nivel socioeconómico E (extrema pobreza) tiene un ingreso familiar promedio de s/730 y necesita ganar s/1,350 para vivir, en cambio en el D (pobres), en promedio,  tienen un ingreso familiar de s/1 030 y necesitan ganar un mínimo de s/.1,640 para cubrir sus necesidades mensuales.
 
Para terminar, en lo referente al precio del gas, en buena hora que se disminuya. La cuestión es ¿a cuánto?, pues los peruanos seguimos pagando el gas más caro de la región,  e incluso, en comparación con países vecinos que no son productores. Hasta hoy solo se ha priorizado el consumo externo con bajos precios en desmedro del consumo interno. El lote 88 debe servir para resolver esta necesidad del pueblo peruano.
 
Sobre la línea aérea de bandera, creemos que es necesario que el Estado cuente con una empresa aérea. Una razón: romper  con el cuasi monopolio de LAN PERU  y los oligopolios, que son los que definen el precio en el tráfico  aéreo y aviación comercial, haciendo que sean aún caros en comparación con otras líneas aéreas de la región. Debe ser diferente a cómo estaba concebida AeroPerú; el sector aéreo es estratégico para la economía de  cualquier país ¿Cómo es que está solo en manos privadas?
 
Entonces, habría que estar a la expectativa de lo que van a hacer en sus primeros cien días, como habitualmente se estila, pero necesitarán por lo menos de un año para que se asienten y consoliden en el poder.
 
Comenzarán a implementar medidas inmediatas, especialmente de tipo económico y social, y que haya un verdadero respeto de los derechos fundamentales y vigencia de las libertades democráticas, pero  al pueblo  nada se le regala, todo le cuesta su  esfuerzo; tiene que conquistar  y reconquistar sus derechos.
 

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