| Wukan: primer pueblo en romper con el régimen capitalista chino |
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| Escrito por Viejo Topo | ||
| Miércoles, 15 de Febrero de 2012 02:18 | ||
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Redacción Viejo Topo
En octubre las masas hicieron milagros
Cantón, al sur de China, es un lugar histórico para el pueblo chino. Fue bombardeado por los imperialistas británicos durante la Guerra del Opio y hasta hace poco era considerada como una de las más “prósperas” provincias gracias a la política económica capitalista implementada por los dirigentes que usurparon la dirección del Partido Comunista Chino desde 1976. Sin embargo, la realidad se ha encargado de disolver esta imagen.
Desde el mes de octubre, cientos de agricultores de la provincia de Cantón habían comenzado con las protestas a causa de la expropiación de tierras por las autoridades locales. Hubo enfrentamientos violentos en la ciudad de Lufeng. Los manifestantes atacaron edificios del Gobierno y una estación de policía después que los antidisturbios golpearan a los manifestantes. Los pobladores de Wukan se comprometieron a seguir protestando hasta que las autoridades les devuelvan las tierras que vendieron a los inversionistas.
“Queremos que nos regresen todos nuestros terrenos, porque si no tenemos las raíces de nuestra finca, no tenemos nada para comer. Sólo con justicia, nos deben dar justicia porque con justicia la gente tendrá arroz para comer.”
En Longguang, los aldeanos habían alquilado tres excavadoras, derribando un muro que rodeaba una parcela de tierra cultivable expropiada hace cuatro años.
Li Muxia, aldeano de Longguang, denunció: “Cuando se derrumbó la pared de ayer nos quedamos muy contentos. Todo el mundo estaba muy contento. Pero a pesar de estar felices también nos sentimos afectados. También tememos que los funcionarios del gobierno no nos devuelvan la tierra.”
La expropiación de tierras es común en China, y con frecuencia es resultado de la colusión entre empresas capitalistas y funcionarios locales. Los agricultores, echados de sus tierras a menudo, son reembolsados por debajo de la tasa del mercado o se establecen en ciudades donde no hay forma de ganarse la vida.
Wukan, ubicado en Cantón, es considerado ahora el primer pueblo en romper con el control local del régimen capitalista chino en las últimas décadas.
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Subió la marea
En diciembre los reclamos se recrudecieron. Los aldeanos que estuvieron protestando contra la apropiación de tierras por parte de los burócratas chinos, intensificaron sus reclamos. Frente a la muerte de un dirigente popular de Wukan, quien muriera bajo custodia policial hace una semana, el heroico pueblo de Wukan respondió con la expulsión de toda la de toda la policía y de todos los delegados del Gobierno chino.
Los 13 000 habitantes se enfrentaron a la policía, quienes los mantenían rodeados. Las autoridades recurrieron al corte de la electricidad y el abastecimiento de agua a Wukan, en una acción propia de una operación de cerco y aniquilamiento al estilo del anacrónico Kuomintang (Partido Nacionalista Chino).
Un aldeano dijo a la prensa que las autoridades locales han tratado de engañarlos con llevarlos a las oficinas del gobierno local, a fin de ser interrogados.
“Mis familiares han recibido llamadas telefónicas. El gobierno local llama a sus casas diciendo que son maestros de sus hijos, y se les notifica que deben ir al ayuntamiento para una reunión. Muchos encontraron que esto era muy sospechoso y no se presentaron”, señaló el poblador a la cadena de televisión New Tang Dinasty, una cadena fundada por chino-americanos.
El número de policías que rodearon el pueblo también aumentó. “Hoy hay el doble de lo que había ayer. Por sus uniformes, Ud. puede ver que son policías, acompañados por la policía armada popular y los equipos de SWAT (special weapons and attack tactics; en español, tácticas de ataque y armas especiales)”, denunció un poblador.
Poco a poco, se hacía más difícil el contrabando de suministros en el pueblo. Los pueblerinos informaron que sólo tenían provisiones de alimentos para siete días.
“Un pequeño número de personas han almacenado un poco de arroz, pero la gran mayoría de la gente está comiendo fideos instantáneos. Algunas familias pobres ya no tienen nada para cocinar y dependen de las donaciones de 50 centavos o 1 o 2 yuanes de los pobladores de Wukan para comprar comida”, remarcó otro morador.
Aunque la protesta de Wukan ha recibido la cobertura de los medios de comunicación más importantes del mundo, los medios de prensa chinos permanecieron callados. Las búsquedas sobre Wukan en el sitio web de El Diario del Pueblo no produjeron ningún resultado.
Antes de 1976, periódicos como El Diario del Pueblo (Renmin Ribao), eran órganos de prensa cuyas páginas estaban dedicadas a los problemas de las mayorías. Ahora la voz de su mismo pueblo y el silencio cómplice los desenmascara. Baste recordar la editorial de El Diario del Pueblo del 26 de abril de 1989, en plenas protestas obreras y estudiantiles en Tiananmen. “Ilegales desfiles y manifestaciones”. Así llamaron a esta memorable gesta aplastada por el régimen al que ahora defiende Renmin Ribao.
Las autoridades temían que otras áreas puedan ser inspiradas por Wukan para tomar el control en sus caseríos. Los lugareños llegaron a crear un consejo local temporal y exigieron a los delegados del Gobierno que les permitan elegir a sus propios líderes.
Un paso adelante
Finalmente, la protesta en una localidad china que puso a prueba al régimen por más de una semana, llegaría a su fin en un espectáculo donde el Gobierno dio marcha atrás por los ciudadanos movilizados.
Los residentes de Wukan habían repelido a la policía debido a la incautación de tierras de cultivo para la venta y por la muerte del dirigente popular Xue Jinbo bajo custodia policial. El gobierno local afirma que Xue murió de causas naturales, pero los ciudadanos creen que fue golpeado hasta la muerte.
Después de conversar con los funcionarios, representantes del pueblo dijeron a los residentes que bajaran las pancartas de protesta y volvieran a su vida normal - siempre y cuando el Gobierno mantenga su palabra.
El funcionario local, Zhu Mingguo, se reunió con el representante del pueblo de Wukan, Lin Zuluan, el 21 de diciembre. Zhu accedió a las demandas de los campesinos y dijo que su comité provisional es legal y no van a ser castigados por eso.
Luego, Lin anunció que las autoridades acordaron liberar a tres hombres recluidos tras las protestas por la tierra en septiembre y volver a examinar la causa de la muerte de Xue Jinbo.
“Esto es ahora un canal abierto de comunicación con las autoridades para resolver los problemas del pueblo”, dijo Lin.
Los manifestantes bajaron las pancartas exigiendo justicia. Pero no todos estuvieron convencidos con la promesa del Gobierno.
Wei Shaoping, residente de Wukan, manifestó: “Siento un poco de temor de que puedan retractarse de su palabra, de que puedan estar engañándonos. Pero si realmente se resuelve esta vez, entonces todos los habitantes estarán muy felices”.
Sin embargo, un aldeano se mantuvo cauteloso. Él dijo que la gente está dispuesta a levantarse de nuevo si las promesas se rompen. “Enviaron un grupo de representantes provinciales aquí. Las autoridades centrales definitivamente son conscientes de lo que ha sucedido. Si otro incidente ocurre ahora, posiblemente se convertirá en algo grande. Todo el mundo está preparado mentalmente para esto. Si tenemos que marchar, marcharemos. Si tenemos que morir, moriremos”, declaró.
El experto en política China, Pu Fei, dijo que aunque el funcionario local, Zhu, hizo promesas puede no estar en posición de mantenerlas.
Pu Fei, experto en política China, 64Tianwang.com, manifestó: “La declaración verbal de Zhu Mingguo no es garantía. Durante los últimos ocho años, se le ha pedido al primer ministro Wen Jiabao, liberar a los prisioneros políticos; pero Wen públicamente afirma que China tiene un sistema judicial independiente, y que los funcionarios de gobierno y secretarios del Partido no tienen manera de interferir con las leyes chinas, por lo que se puede decir que las garantías ofrecidos por Zhu Mingguo son ilegales. También creo que existe la posibilidad que él mismo pueda ser demandado por violar la ley”.
Wukan es hoy escenario de continuas protestas por apropiaciones ilegales de tierras por parte de los continuadores de Teng Hsiao-ping, el dirigente usurpador que traicionó la meta de la Revolución Socialista y que llevó a China al capitalismo, desde el golpe de Estado de 1976, sobre la base de los logros de dos décadas de socialismo.
Wukan es ahora un pueblo que será recordado en la historia de las protestas mundiales contra el capitalismo, que abren el siglo XXI. Esta aldea se convirtó en la primera en romper por completo con el control del Gobierno, desde 1976, estableciendo su propio consejo de aldea.
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