¿Por qué el Nobel de la paz para mujeres africanas? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Viejo Topo   
Miércoles, 15 de Febrero de 2012 02:08
“La mujer burguesa solidariza su feminismo con el interés de la clase conservadora. La mujer proletaria consustancia su feminismo con la fe de las multitudes revolucionarias en la sociedad futura. La lucha de clases se refleja en el plano feminista. Las mujeres, como los hombres, son reaccionarias, centristas o revolucionarias. No pueden, por consiguiente, combatir juntas la misma batalla. En el actual panorama humano, la clase diferencia a los individuos más que el sexo.”
 
Escribe: Jordana Chávez
 
Alfred Nobel vivía atormentado por la idea de que su obra científica había contribuido a que las guerras fueran cada vez más destructoras y sangrientas. Por esta razón, antes de morir, crea la Fundación Nobel argumentando: 
 
“Se dispondrá como sigue de todo el remanente de la fortuna realizable que deje al morir: el capital, realizado en valores seguros por mis testamentarios, constituirá un fondo cuyo interés se distribuirá anualmente como recompensa a los que, durante el año anterior, hubieran prestado a la humanidad los mayores servicios.
El total se dividirá en cinco partes iguales, que se concederán: una a quien, en el ramo de las Ciencias Físicas, haya hecho el descubrimiento o invento más importante; otra a quien lo haya hecho en Química o introducido en ella el mejor perfeccionamiento; la tercera al autor del más importante descubrimiento en Fisiología o Medicina; la cuarta al que haya producido la obra literaria más notable en el sentido del idealismo; por último, la quinta parte a quien haya laborado más y mejor en la obra de la fraternidad de los pueblos, a favor de la supresión o reducción de los ejércitos permanentes, y en pro de la formación y propagación de Congresos de la Paz…Es mi voluntad expresa que en la concesión de los premios no se tenga en cuenta la nacionalidad, de manera que los obtengan los más dignos, sean o no escandinavos”.
 
 
Hoy en día, la idea inicial de premiar a las personalidades dedicadas a brindar mayores servicios a la humanidad ha sido desplazada por la de recompensar los servicios prestados al imperialismo. Dar un vistazo a la trayectoria y fidelidad que le tienen a éste, nos permite conocer las verdaderas razones por las cuales estas personalidades son galardonadas:
 
Shirine Ebadi (ganadora por  hacer subir la presión contra Irán-2003). Wangari Muta Maathai (por hacer subir la presión contra Kenia y otros países africanos que buscan vínculos o se acercan de China-2004). AIEA et Mohamed ElBaradei (por haber neutralizado a Hans Blix y haber permitido la guerra contra Irak-2005). Muhammad Yunus y la Grameen Bank (por haber financiado la pobreza prestando dinero a los extremadamente pobres y otras personas no solventes a una tasa de cambio dos veces más alta que la del mercado-2006). GIEC y Al Gore (por haber inventado el defecto de software del año 2000 para justificar el financiamiento de la ecología, la Bolsa de Valores y el negociado que resulta de los derechos de emisión de gases CO2-2007).
 
Martti Ahtisaari (por haber hecho fracasar las negociaciones con la República de Serbia y haber justificado la guerra del Kosovo-2008). 
 
Barack Obama-2000. Este es uno de los galardonados que resulta más irónico. Alfred Nobel pidió se les brindara este premio por sus esfuerzos en trabajar al servicio del pueblo y sobre todo por la reducción de los ejércitos, pero en este caso ¿Se le celebra a quien ha invertido aún más dinero en armamento bélico? Obama siguió con la política de invasión como los anteriores gobernantes ¿Dónde queda entonces la palabra PAZ en este premio?
Liu Xiaobo (se hizo merecedor al premio por “por su larga y no violenta lucha por los derechos fundamentales” en su país, por haber hecho subir la presión contra China-2011).
 
Estas son las “grandes personalidades” merecedoras de tan digno premio pero con la idea tan deformada en estos días, sino recordemos también en el 2010 como Mario Vargas Llosa fue ganador del premio Nobel de Literatura. 
 
Al ser uno de los hombres más mediáticos del mundo en ese momento, en vez de hablar de su literatura aprovechaba para expresarse sobre “el retroceso que significan para América Latina la falta de democracia en Cuba y Venezuela”. Sus silencios sobre la injusta guerra desencadenada por Estados Unidos contra Iraq o las torturas en el Campo de Concentración de Guantánamo, demuestran su posición ideológica y política aunque él se declare un “liberal laico defensor de la democracia y crítico contumaz de las dictaduras (Cuba y Venezuela)”.
 
Ya este año el premio Nobel de la Paz fue repartido entre tres mujeres Johnson-Sirleaf, presidenta de Liberia; su compatriota Leymah Gbowee y la activista de la “primavera árabe”, Tawakkul Karman.
 
La actual presidenta Ellen Johnson-Sirleaf, pro-norteamericana, lo recibió  días antes de las elecciones en Liberia, hecho que ha sido muy cuestionado, por ser considerado un respaldo descarado a su reelección. 
 
El liberiano Winston Tumban, su principal contendor, denunció a la nueva Nobel de la Paz, diciendo que había “traído la guerra a Liberia”. “Ella respaldó en un principio a los rebeldes de Charles Taylor” – actualmente en juicio por crímenes de guerra en La Haya. “Yo hice más para detener la guerra que lo que  hizo ella… Ella continuó la guerra”, dijo Winston Tumban. “Ahora que la guerra ha terminado, ella quiere seguir liderando el país, se cree una libertadora. Ella no lo es”. 
 
El momento de la adjudicación del Nobel a la señora Johnson-Sirleaf ha sido “provocador” e inoportuno.
 
Leymah Gbowee, ganadora del premio Nobel de la Paz 2011, quien tiene como méritos el comenzar su lucha no violenta contra la guerra mediante la invitación a las mujeres a rezar y cantar por la paz, vestidas de blanco, y la organización de una “huelga de sexo”. Llamó a las mujeres a no mantener relaciones sexuales con los hombres, con el objetivo de finalizar la guerra civil que desangraba a Liberia. Dichos trabajos no se encuentran a la altura de una verdadera reivindicación femenina, lucha por la paz, pacificación de su pueblo, etc, por lo cual no la hace merecedora de tal premiación.
 
La periodista yemení, Tawakkol Karman, figura de proa de la “primavera árabe”. Libia es el país de la “primavera expropiada”. Las bombas de la OTAN convirtieron el legítimo y radicalizado levantamiento contra Gadafi en su opuesto: la fuerza terrestre de la intervención imperialista. Las ganancias que le ha dejado a Occidente la llamada “primavera árabe”, lo han impulsado a continuar desarrollando un modelo de revoluciones y revueltas que ahora se trasladan a Siria, con el mismo argumento de las anteriores. Los medios de comunicación occidentales han difundido informes sobre la represión que ha desatado el Gobierno en contra de los civiles. Esta parece ser la señal que se le envía a la OTAN para que penetre el territorio. 
 
No es una cuestión de ser feministas, entregar el premio y “revalorar” a la mujer, y que por el hecho de ser mujer tengamos que aceptar tal elección.  No es una cuestión de sexo, sino de qué posiciones asumen dichas mujeres. Mientras ellas le siguen el juego al imperialismo, hay quienes sobresalen por su verdadera lucha por sus pueblos y ahí la reacción opera de la manera a que está acostumbrada, no entregando premios sino encarcelando y torturando como es el caso de Zahra Boudkour. 
 
 
Hace un año que Zhara salió de la cárcel, luego de cumplir una condena de 2 años. Ella fue detenida tras varios días de manifestaciones en los enfrentamientos con los antidisturbios, en protesta por una intoxicación colectiva en la cantina de la Universidad Cadi Ayad de Marraquech. Reivindicaban mejoras de la comida y de las becas que apenas alcanzan los 1.500 dirhams (137 euros) mensuales.
 
El caso de Zahra saltó a la palestra no sólo porque era la única mujer del grupo sino porque fue sometida a tremendas vejaciones y también torturada. Estuvo atada a un radiador y desnuda, según narró en El País en noviembre de 2008 desde la cárcel de Boulmharez, en Marraquech.
 
La estudiante, que se declara comunista, se convirtió en un icono de la lucha por las libertades a ojos de la izquierda marroquí y de las organizaciones de defensa de los derechos humanos.  Y otras llevan peor suerte como es el caso de las miles de desaparecidas. Porque las Zahras del mundo no son galardonadas con premios sino con la fuerza de la represión. 
 
El listado de laureados con el premio Nobel de la Paz se ha convertido en un festejo de quién aplica mejor la política dominadora y quiénes realizan los mejores pretextos para justificar las guerras.
 

Resultados Encuesta Semanal Anterior

¿Ollanta Humala viajó a Japón y Corea para eludir los problemas que afronta su gobierno? 

Encuesta Semanal

La selección del nuevo ministro del Interior, Wilver Calle -General en retiro- ¿Confirma la militarización del gobierno?
 

 

Edición 15

Edición 14

Edición 13